Pimiento choricero
El pimiento choricero es un pimiento rojo seco, alargado y dulce cuya pulpa aporta color, profundidad y un sabor característico a salsas, patatas y guisos del norte de España.

Qué es el pimiento choricero
Es una variedad de pimiento que se recoge madura y se seca. Tiene forma alargada, piel fina, color rojo oscuro, sabor dulce y muy poco picor.
Diferencias con la ñora
El choricero suele ser más alargado, grande y carnoso; la ñora es redonda, pequeña y más habitual en arroces mediterráneos. Pueden sustituirse, pero no ofrecen exactamente el mismo resultado.
Diferencias con el pimentón
El pimiento choricero se utiliza como fruto seco hidratado y aporta pulpa y textura. El pimentón es polvo seco y se dispersa de forma inmediata, con mayor riesgo de amargor si se quema.
Cómo elegirlo
Debe tener color rojo oscuro uniforme, piel seca, aroma limpio y ausencia de moho, humedad o manchas negras. Las piezas pegajosas o sin aroma deben descartarse.
Hidratación
Se retiran pedúnculo y semillas y se deja en agua templada entre 30 y 60 minutos. Los ejemplares muy secos pueden necesitar más tiempo. El agua no debe hervir.
Extracción de la pulpa
Se abre el pimiento, se coloca con la piel hacia abajo y se raspa el interior con una cuchara. Solo se aprovecha la carne rojiza, evitando piel y semillas.
Tostado y fritura
Puede tostarse o freírse brevemente para intensificar el aroma, pero solo durante unos segundos. Si se oscurece demasiado desarrolla un amargor difícil de corregir.
Salsa vizcaína
La pulpa se combina con cebolla pochada, aceite, caldo y, según la versión, pan o ajo. La cocción lenta, el triturado y el colado permiten una salsa fina y profunda.
Marmitako y pescados
Es un ingrediente clásico del marmitako y de guisos con bonito, bacalao, merluza o rape. Se incorpora al sofrito antes del caldo.
Patatas y carnes
Aporta color y dulzor a patatas a la riojana, estofados, calderetas y guisos de cerdo, ternera o cordero.
Legumbres
Puede utilizarse con alubias, garbanzos, lentejas y judiones para dar cuerpo y profundidad sin añadir picor.
Pulpa preparada
La pulpa en conserva ahorra tiempo, pero conviene revisar el porcentaje de pimiento, la sal y los conservantes. Se añade de cucharadita en cucharadita.
Conservación y congelación
Los pimientos secos se guardan herméticamente en lugar fresco y oscuro. La pulpa puede refrigerarse pocos días o congelarse en porciones pequeñas.
Cantidad orientativa
Uno o dos pimientos suelen bastar para una preparación familiar, según tamaño e intensidad. En salsas concentradas puede utilizarse algo más.
Errores frecuentes
No hidratar suficiente, quemarlo, raspar la piel, usar piezas con moho, cocinar la pulpa a fuego alto o añadir demasiada cantidad son los errores más habituales.
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Resumen
El pimiento choricero debe hidratarse bien y utilizarse únicamente su pulpa. Cocinado con suavidad aporta color, dulzor y profundidad a salsas, patatas y guisos.