Gofio
El gofio es una harina de cereales o legumbres previamente tostados y molidos. Su aroma tostado, su capacidad para espesar y su versatilidad lo convierten en uno de los alimentos más representativos de Canarias.

Qué es el gofio
Se obtiene limpiando, tostando y moliendo cereales o legumbres. El tostado aporta aroma, color, menor humedad y notas que recuerdan a frutos secos. Puede consumirse directamente porque no es una harina cruda.
Tipos principales
El gofio de millo se elabora con maíz y suele ser amarillo y ligeramente dulce. El de trigo es más suave; el de cebada, más intenso; y el de garbanzo, denso y con sabor a legumbre tostada. También son frecuentes las mezclas de trigo, millo, cebada y garbanzo.
Cómo elegirlo
Debe tener aroma limpio a cereal tostado, sin humedad ni olor rancio. El color depende del ingrediente y de la intensidad del tostado. Una molienda fina se integra mejor en bebidas y postres, mientras que una molienda algo más gruesa aporta textura a pellas y amasados.
Gofio con leche y desayunos
Puede mezclarse con leche fría o caliente, yogur, café, fruta, miel o bebidas vegetales. Debe añadirse poco a poco mientras se remueve para evitar grumos. Una o dos cucharadas suelen ser suficientes para una bebida o un yogur.
Pella de gofio
La pella se prepara mezclando gofio con líquido hasta formar una masa compacta. La versión salada puede llevar caldo, aceite, ajo y sal. La dulce admite miel, plátano, almendra, pasas y canela. La textura debe ser firme pero no seca.
Gofio escaldado
Se prepara vertiendo caldo muy caliente sobre el gofio y removiendo con energía. Puede usarse caldo de pescado, carne, verduras o potaje. Se sirve caliente y puede acompañarse con cebolla, mojo o hierbas.
Usos en cocina y repostería
Sirve para espesar sopas, potajes, caldos y salsas. También aparece en mousse, helados, bizcochos, galletas, flanes, batidos y cremas. En repostería suele sustituirse solo una parte de la harina para no alterar en exceso la estructura.
Conservación
Debe mantenerse en recipiente hermético, en lugar fresco, seco y protegido de la luz. No es obligatorio refrigerarlo, aunque puede ser útil en ambientes muy cálidos o húmedos. El olor rancio, el moho o los grumos húmedos indican deterioro.
Errores frecuentes
Añadir demasiado de golpe, no remover, usar poco líquido, guardarlo abierto o sustituir toda la harina sin adaptar la receta. Si una mezcla queda espesa se corrige con líquido; si queda líquida, se añade gofio gradualmente.
Recetas tradicionales relacionadas
Resumen
Esta guía reúne los criterios esenciales para elegir, preparar, cocinar y conservar correctamente este ingrediente, respetando su papel en la cocina tradicional española.